¡Ya hay auténtica comida china venezolana en Lima!

El el sur de Lima, los venezolanos en Perú, podrán disfrutar nuevamente del arroz chino al estilo venezolano, las lumpias, las costillas sal y pimienta, el pollo agridulce y el singular chop suey


Este viernes fue inaugurado en Lima el primer restaurant de auténtica comida china al estilo venezolano. Un menú con un sabor único que sólo el migrante de este país reconoce y que ahora lo podrá volver a disfrutar gracias a los creadores de «El Chino Yuan«.

En el sector Sagitario de Surco se encuentra la sede de este emprendimiento que inició hace tres años como un hobby de fin de semana. Ahora se ha convertido en un lugar obligado para que los venezolanos disfruten nuevamente de las lumpias, las costillas sal y pimienta, el chop suey y el arroz chino venezolano.

«Desde pequeño siempre me gustó la comida china. Trabajando aquí en Lima decidí con un grupo de amigos tratar de hacer más dinero haciendo platos de comida china con el mismo sabor que se encuentra en los resturantes de toda Venezuela», explicó Darwin González, un cocinero de profesión nacido en Puerto Ordaz.

Él decide volver a Venezuela desde Lima para estudiar cada uno de los platillos del menú que la migración china a establecido por años en el país caribeño. «Los chinos son muy herméticos con sus cosas, así que literalmente me metí una sobredosis de comida china y gracias a los conocimientos que tuve fui averiguando los ingredientes uno a uno», relata.



La diferencia con el «chifa» peruano

En el Perú, los chinos también han instaurado un menú que se adaptó al exigente paladar de esta nación. Los llamados «chifas» son lugares donde sirven también platillos de estilo oriental, pero para el migrante venezolano su sabor no se parece a los que sirven en Venezuela.

«El arroz chino en Venezuela es parte de nuestra cultura. Siendo jóvenes los restaurantes chinos eran sitios de reunión de estudiantes por lo económico, pero también tus padres pedían por delivery para un almuerzo familiar de domingo. O también, muchos hacían como yo, después de ir a la playa, terminaban el día con un buen plato de comida china. Y eso se ha mantenido durante muchos años en nuestro país», explica muy bien, Luis Molina, un profesor venezolano en Perú que es cliente fiel del restaurante.

Trasladar a través del paladar

El Chino Yuan apostó por alcanzar ese sabor que activa en el comensal grandes recuerdos de alegría con amigos y familiares en Venezuela.

«Nuestro slogan es que no vendemos comida, nosotros ofrecemos la experiencia de que te sientas nuevamente como en casa», explica Darwin.

El Amor entró por la cocina

Al lado de este cocinero está Génesis Castellanos, una periodista venezolana que lo conoció mientras le hacía una entrevista apenas empezaba el Chino Yuan a darse a conocer. El amor llegó en el momento justo, porque sus conocimientos en Marketing, redes sociales y el video audiovisual, se unieron al proyecto cuando estaba estancado.

En la Pandemia, Darwin pierde su trabajo como cocinero de una escuela y Genesis también se ve afectada al hacer sus labores a distancia. Ambos deciden involucrarse mucho más en el Chino Yuan y a través del delivery subsistir con las ventas.

Los pedidos fueron incrementando, no solo de venezolanos sino también de peruanos que pedían por curiosidad. La popularidad llegó a tal punto que Génesis dejó su trabajo y decidió ser socia con su novio y empezar esta nueva era formalizándose como empresa.

Primero se abrió un centro de producción para distribuir pedidos a toda Lima y luego una familia peruana que creyó en ellos le alquila un local en Surco. El resto de la historia empezaron a escribirla desde este mes de mayo 2022.

«Aquí se van a conseguir los mejores platos, siempre con una sonrisa para que se sientan como en casa. Queremos consolidarnos como equipo y como restaurant porque ahora nuestros clientes del sur de Lima disfrutan de este local, pero aspiramos abrir un segundo pronto en el norte donde tenemos muchos clientes que desean sentarse a degustar un buen plato de arroz chino venezolano», destaca Génesis.